A friendship and language group based in Chiclana de la Frontera. Un grupo de intercambio de idiomas y amistad en Chiclana de la Frontera.
viernes, 18 de marzo de 2011
La SuperLuna y las Mareas Históricas
http://www.meteored.com/ram/13879/cadiz-vivira-unas-mareas-historicas-el-19-y-20-de-marzo-de-2011/
http://www.meteored.com/ram/13927/la-super-luna-del-19-marzo-de-2011-y-las-mareas-astronomicas-historicas/
¡Hay una abubilla en mi jardín!
viernes, 11 de marzo de 2011
CONCIERTO MEZCLA CASUAL 25 MARZO
sábado, 5 de febrero de 2011
¿Atracadores de bancos?
jueves, 27 de enero de 2011
Leave the libraries alone. You don’t understand their value. (Philip Pullman)
In the world I know about, the world of books and publishing and bookselling, it used to be the case that a publisher would read a book and like it and publish it. They’d back their judgement on the quality of the book and their feeling about whether the author had more books in him or in her, and sometimes the book would sell lots of copies and sometimes it wouldn’t, but that didn’t much matter because they knew it took three or four books before an author really found his or her voice and got the attention of the public. And there were several successful publishers who knew that some of their authors would never sell a lot of copies, but they kept publishing them because they liked their work. It was a human occupation run by human beings. It was about books, and people were in publishing or bookselling because they believed that books were the expression of the human spirit, vessels of delight or of consolation or enlightenment.
Not any more, because the greedy ghost of market madness has got into the controlling heights of publishing. Publishers are run by money people now, not book people. The greedy ghost whispers into their ears: Why are you publishing that man? He doesn’t sell enough. Stop publishing him. Look at this list of last year’s books: over half of them weren’t bestsellers. This year you must only publish bestsellers. Why are you publishing this woman? She’ll only appeal to a small minority. Minorities are no good to us. We want to double the return we get on each book we publish.
So decisions are made for the wrong reasons. The human joy and pleasure goes out of it; books are published not because they’re good books but because they’re just like the books that are in the bestseller lists now, because the only measure is profit.
martes, 11 de enero de 2011
Sid Low's opinion on the Ballon d'Or award last night
miércoles, 29 de diciembre de 2010
POR FAVOR: ¡¡BUENAS NOTICIAS!!
lunes, 6 de diciembre de 2010
Libros en la Basura

Extracto del Artículo de Elvira Lindo
"El País", 5 Diciembre 2010
... El otro día, en la Feria del Libro de Guadalajara (México), tuve la fortuna de compartir mesa redonda con un hombre excepcional: José Alberto Gutiérrez, conductor de un camión de la basura en la ciudad de Bogotá. Los congregados a la mesa estábamos allí para compartir ideas sobre cómo contagiar el gusto por la lectura. Todos estábamos relacionados de una u otra manera con el oficio. Le llegó el turno a José Alberto y nos dejó mudos. Con palabras sencillas contó lo siguiente: un día, mientras hacía su recorrido habitual, vio que en el suelo alguien había dejado un ejemplar viejo de una novela deTolstói. Se lo llevó a casa. Su señora, modista, se encargó de restaurarlo amorosamente, como quien zurce una prenda delicada. De pronto, a José Alberto se le pasó por la cabeza una idea disparatada que no dudó en poner en práctica: recogería todos los libros que encontrara a su paso. Sus colegas barrenderos le sirvieron de cómplices. Le gritaban, "¡José, libros!", y se los colocaban en el asiento de al lado. De esta manera, el camionero José ha recogido más de doce millones de volúmenes, volúmenes que han pasado por las manos primorosas de su señora para ser ordenados en la biblioteca en perfecto estado. En un primer momento, colocaron los libros en la planta de abajo de su casa. Allí empezaron a acudir mujeres y niños de ese barrio pobre en el que vive José. Más tarde, cuando ya los libros no cabían, el camionero consiguió tres locales más. A estas alturas tiene montadas tres bibliotecas. Nos enseñó fotos en las que se veía a las criaturas sentadas en sillas chicas escuchando un cuento. José nunca olvidó los cuentos que le leía su madre por la noche. Para él, contó, poner libros en las manos de niños es un trabajo preventivo contra un destino que parece estar ya escrito en la vida de los pobres. "Es la primera vez que tomo un vuelo", dijo, "la primera vez que cuento ante un público lo que hago y me siento muy agradecido". Entonces, arreció un aplauso que duró un buen rato. Los maestros y educadores que acudían a la charla se pusieron de pie. A algunos se les saltaban las lágrimas. Muchos trabajan en zonas dejadas de la mano de Dios. Todos nos sentimos conmovidos por este rescatador de libros, de posteridades.